jueves, 13 de marzo de 2014

Terminamos y en paz.

No me supone ningún esfuerzo no recordarte demasiado. Desde que te fuiste o me fui, eso qué más da, todo ha mejorado y yo soy mucho más feliz.

Me alegro tanto de que hayas dejado de vivir a mi sombra, intentando constantemente dar la talla para lo que suponías que yo esperaba de ti y dejándote la piel en seguir los ritmos disparatados que, impetuosamente, yo iba marcando. 

Llegaste a estas calles abandonando tu tierra por un amor que te inundó por completo, vivías esta ciudad a través de mis ojos. Ahora estás descubriendo esta maravillosa tierra sureña por tus ojos tristes con ese antojo ocular que te recordaba a Arnau.

Eso me ayuda a sentir que el final que puse entre nosotros es el mayor favor que podía hacerte llegados a la miseria en la que nos convertimos. 

No regreses jamás.




miércoles, 12 de marzo de 2014

Te doy media noche

Es jodido que objetivamente seas un desconocido con el que apenas he cruzado muchas miradas y poca conversación. Un extraño con el que he compartido besos y cama muchas menos veces de las que hubiese deseado.

El recuerdo de tu sonrisa me eclipsa y me camela. Tengo grabado a fuego el recuerdo de parar de besarte un segundo, ver tu sonrisa, derretirme y volver a arrojarme a tu boca.

Permitamos hoy que mi cabeza onírica divague cuanto quiera y se líe y líe, pero, por hoy, no reprimamos el absurdo recuerdo que se me viene a la cabeza al escuchar la frase de una canción: "si supieras lo que te miro a escondidas".

¡Ni por asomo podrías imaginar que te recuerdo tanto, de esta forma y...tanto!

Culpemos a la revolución hormonal, que las mujeres sufrimos cada mes, de este arrebato sentimental que se ha visto incrementado por esta música que, a veces, me hace volar demasiado.

¡Bah! menos mal que en un par de día los síndromes menstruales habrán cesado y esta sensiblería absurda se habrá ido al carajo.


domingo, 9 de marzo de 2014

Con un latido de reloj.

No suelo ser muy refranera, ni me gusta demasiado hablar del karma o volverme excesivamente mística en mis análisis. Intento evitar caer en esos errores porque tergiversan demasiado la realidad objetiva que se nos presenta pero últimamente hay una frase, de esas populares usadas casi a diario, que me alivia: EL TIEMPO LO PONE TODO EN SU SITIO.

No la interpreto como el tiempo sin que la acción humana tenga nada que hacer frente a lo que nos "depara" el futuro sino todo lo contrario. Realizar las acciones y disfrutar las personas y cosas que te hacen feliz sin la impaciencia temporal de querer ver  resultados inmediatos de todas las dinámicas que estamos trabajando por cambiar. Sólo con el tiempo un día nos levantamos y nos sorprendemos al observar que no estás afectada ni preocupada por algo que, antes, te habría reventado la cabeza e inundado de malestar.

En estos días estoy más calmada...más contenta. Por fin se solucionaron algunas historias de una independencia empezada con bastante mal pie pero bueno...nadie dijo que los comienzos fueran fáciles.

También en estos días he cambiado Clapton por Extremoduro. 
Volviendo a las raíces.

Con un latido de reloj - Deltoya 1992

Ya sé qué quieres, ya sé qué intentas,
tenerme todo el día metido en tu despensa.
Dime: ¿Quién eres?, ¿Qué te atormenta?
Te doy todo mi esperma y no sé si te alimenta.

Salgo de casa, muy despacito
y por las noches me vuelvo loco;
doy media vuelta y no necesito
estar tan cerca de ti.

Me quedé sentado en la parte de atrás
medio desquiciado, me hiciste entrar
y me quedo en el pasillo.

Hay gato encerrado en tu forma de hablar
algo nos estorba y yo quiero saber quién es
¡Quién es!, ¡quién es!, ¡quién es!.

Abro la puerta y soy yo también quien entra
Me gustaría poder salir fuera de mí.
Hago preguntas que nadie me contesta
y a media noche mi corazón empieza a latir
Tic-tac, tic.tac, tic-tac,

Nos tocamos con cuidado, 
nos hicimos esperar.
Sin saber qué hacer, 
no hace falta hablar.

Nos cogimos de la mano, 
nos echamos a volar,
y a la vez reír,
y a la vez llorar.

Me siento tan cansado, suena el timbre el otra vez.
Cuando estás a mi lado, no quiero saber quién es.
Desconectado, y no sé por qué y tampoco entiendo
que ya no sales en mis sueños.

Como un reloj, te tengo en la cabeza a todas horas.
Compréndelo, que tenga miedo a estar contigo a solas.
Te alejaste demasiado, nos dejamos de mirar,
y a la vez reír, y a la vez llorar
y cada uno por su lado, nos echamos a volar
y a la vez reír, y a la vez llorar.



martes, 25 de febrero de 2014

Clapton II

03:38 de la madrugada.

Desde los balcones de mi salón se ve la muralla y esas farolas de luz anaranjada que dan a Sevilla ese aire anacrónico. El humo de un cigarro y los primeros acordes de "Tears in heaven". 

Intento sacar conclusiones de por qué coño me siento así. Intento definir ese "así".

¿Cómo me siento?

Le doy vueltas y más vueltas. Lo maquillo diariamente: hay días en los que creo que tiene importancia para mi una persona, luego otra, y al mes siguiente reaparece la primera y siento que el karma la trajo de nuevo por qué tiene algo que aportarme. Toda esa mierda es mentira. Me sirve de placebo, me proporciona una evasión en este proceso que, a veces, no quiero afrontar. Me cuesta la vida asumir que estoy sola.

Desde pequeña he sido muy madrera, con ella comparto una relación que va más allá de lo convencional. Ella siempre ha aliviado mi sensación de soledad, desde adolescente; además lo ha hecho como sólo lo puede hacer una madre, aceptando su papel de madre sin sentirse desplazada cuando mejoraba mi situación, la necesitaba menos, y me alejaba mas. No ha permitido nunca que me fuera a dormir con el gesto serio y de preocupación, siempre supo sacar de la nada un ambiente que me relajase en la cocina de casa para invitarme a un cigarro, que me tranquilizase y que soltara toda la mierda que me pasaba por la cabeza.

Además contaba con amistades bastante insanas y dependientes. Mi compañera de carrera...me resulta impactante llamarla así, nunca imaginé que podía pensar en ella con esta frialdad e indiferencia. Siguiendo el hilo...mi compañera de carrera me exprimió, se apoyó en mi unilateralmente pero claro, la dependencia crea dependencia. A mi me hacía sentir bien saber que alguien me necesitaba. Ser una necesidad para alguien.

Paralelamente desde los 18 años fui protagonista de una relación de pareja que seguía los mismos cauces de dependencia y necesidad insalubres y nocivos. Siempre me sentí frustrada en esa relación, nunca estuve enamorada de él. Desde el primer día sentí que me estaba equivocando, que me estaba embarcando en historias que no me iban a hacer feliz porque no sentía lo que debía, quería y necesitaba sentir. Me da algo de envidia cuando escucho a amigos hablar de relaciones que tuvieron, que acabaron mejor o peor pero se les nota que fueron felices con ese pasado. Esa relación me agotó pero tardé tanto en ser capaz de ponerle punto y final sin más tipex  ni borrones. Durante esos años también fui una prioridad para él, la persona en la que diariamente te apoyas, aunque sea un apoyo rutinario y vacío.

Me he incorporado para hacerme otro cigarro y me ha entrado un escalofrío bastante tétrico. Creo que he evitado durante todos estos meses hacer estos análisis porque siento que salgo bastante malparada de ellos. 

Me esta siendo muy duro estar sola. 
Este proyecto de independizarme, alejarme de mi HOGAR por necesidad innata de comenzar algo. No sé qué es ese algo: un capitulo primero, un apéndice o un "erase una vez" pero un principio. Este es mi principio cargado de sorpresas inesperadas.

La primera sorpresa ha sido que parte de mi seguridad y convicción para ponerlo en marcha venían estimuladas porque no lo hacía sola, lo hacía con mi amiga. Planteamiento erróneo desde el comienzo por esa manía o, porque no admitirlo, necesidad de sentirme a salvo. Un riesgo amortiguado.

Y la independencia comenzó como no lo esperaba. Mi amiga se esta enamorando y esta en esa nube en la somos semiconscientes de lo que pasa a nuestro alrededor, en la que no sabemos por qué pero no tenemos interés ni anhelo por algo más que no sea esa nube. Desde luego desde la tierra se la ve feliz y se lo merece, se lo merece inmensamente. 

Yo sigo aquí en la tierra sin encontrar mucho incentivo en nada, me falta impulso. Me reconforta saber que estos días, estos meses pasados y futuros me están haciendo muy fuerte. Fuerte pero no feliz también he de reconocerlo. Iba a juzgar que no me parece sano que mi felicidad llegue tan pronto a través de una nube pero son prejuicios de mierda y yo no soy nadie para valorar el camino que cada cual escoge para ser más feliz; simplemente no es lo que quiero. Pese a toda esta chapuza de conclusiones cargadas de raciocinio e intelecto sería absurdo negar que me duele estar sola...¡y yo que me creía tan independiente y autosuficiente!

Me asusta sentirme tan fría, me asusta pensar que estoy expuesta a sentir emociones que me faltan y que no las sepa gestionar. Me asusta tanto este sentimiento.

Por los balcones de mi salón se ve el solar de casas viejas derruido y lleno de gatos negros. Supongo que a mucha gente de esta ciudad les resultará nostálgico pasar por mi calle y ver lo que ha quedado de casas viejas, solamente unos muros destruidos y una plaga de gatos negros. Es una cuestión generacional y yo en casas viejas sólo veo unas ruinas, casas viejas son nuevas para mi porque percibo la ciudad nueva, todo tiene otro color ahora.

Cuando pasen los años seguro que disimularé una sonrisa cuando suenen canciones de Eric Clapton porque slowhand se esta convirtiendo en algo más que música. Llamemosle algo así como mi banda sonora en tiempos arduos.

sábado, 22 de febrero de 2014

Clapton

Necesitaba tantas respuestas y me quedé sin ninguna. Hubo tantos "te lo dije" inútiles. Se me da tan bien echar leña sobre hogueras que se apagaron hace tanto tiempo. El calor desapareció y aceptarlo fue traumático.

Y curé mis heridas y cerré todas las puertas, sin embargo no soy inmune a mi pasado.

Y de repente pasas por la puerta de un bar, me fijo en tu caminar que no ha dejado de serme familiar, seguiría reconociéndote por como caminas entre mil personas. Y de repente me entra ese frío que va por dentro y que duele. Duele tanto. 

Y decidido marcharme a casa a escuchar a Eric Clapton. Me reconforta saber que nunca pisaste este lugar. Me reconforta saber que este es mi proyecto. SOLA. 

Estos meses son agridulces, me han traído sensaciones placenteras y que escuecen a la vez. Las heridas escuecen y esta noche estoy necesitando de agua oxigenada. Clapton lo hace bien.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Tensión y más tensión

En este último mes todo ha ido tan rápido. Los cambios se han concatenado sin darme tiempo a asimilar algunos, y a aceptar otros que me han pillado desprevenida.

Estoy acostumbrándome a no cuestionar (en exceso) la realidad que se me presenta. Estoy acostumbrándome a vivir en libertad pero lo confieso, sigo sin sentirme a salvo. No me termina de agradar este frío que invade mi cama de metro cincuenta y, lo que es peor, que se ha instalado en mi como una plaga. 

Sé que es otra pequeña fase. 
Me remito al principio, los cambios van rápido y lo que hoy veo negro sé que mañana puede ser azul, verde o rojo.

Pero tú sigues trayéndome de cabeza desde hace ya demasiado. Esperaba que se solucionara o simplemente pasara pero sigue ahí esa tensión extraña y enrarecida por día. No quería tomar ninguna carta en el asunto, sólo quería que las cosas fuesen como nos apeteciera, sin planteamientos previos. Pero tú y yo no fluimos. Las cosas no fluyen entre tú y yo. No le encuentro explicación. Tengo hipótesis de explicaciones ficticias que no sirven de nada porque no hay fundamento real. 
Sólo sé que el problema no es de incompatibilidad porque en momentos puntuales las cosas entre nosotros no sólo fluyen sino que emanan y se me filtran en la piel y la retina.

Me da miedo estar dándole demasiada importancia a esta situación y a la actitud mutua pero algo me dice que es real. Algo me dice que a tú también estas extrañado por esta tirantez que resta tanto a la naturalidad y a la espontaneidad.

Hace más de un mes escribí de ti. Terminé diciendo:

"Y, sin más dejo de rizar el rizo que no hay que liarse"

Los rizos son de nivel afroamericano pero, insisto, mañana todo puede ser encrespado, greñudo o liso.


                                                  

jueves, 6 de febrero de 2014

Novela con cocaína

Las horas de trabajo en estos días se me hacen eternas. El hotel está vacío. Todo el personal deambula por el recibidor y los salones intentando acerlerar el tiempo, paseos en círculo y miradas compulsivas al reloj. A mi también me pasa, parece que el tiempo no pasa a la velocidad habitual.
 
Al menos yo lo estoy aprovechando para leer, leer bastante.
 
Ahora estoy con novela con cocaína de Aguéev (o eso se supone porque la auditoría está en entredicho) y me esta gustando bastante. Es un libro de mi padre, como casi todos los que leo.
 
Iba por el onceavo capítulo cuando el protagonista, un ruso llamado Maslenikov, esta criticando durante la relación con su madre, la esta juzgando equivocamente sin pararse a pensar en su generación ni en el sentido de por qué esa señora es lo que es en ese contexto histórico. Me estaba costando realmente trabajo terminar de leer el párrafo en el que describe como su "repugnante" madre sorbe la miserable sopa de la que se alimenta cada día.
 
De repente todo el párrafo tiene un paréntesis enorme hecho a lápiz y al lado una frase:
 
¡Mal análisis Maslenikov!
 
Lo escribió mi padre. Yo llevaba todo el párrafo intentando acelerar el ritmo de lectura porque me estaba pareciendo bárbaro.
 
Me río y giro el libro hacía la portada. Vuelvo a abrirlo.
 
Jerez, mayo de 1984. Es justo entonces cuando suelto una carcajada, una sensación entre orgullo y nerviosismo. Las casualidades, a veces, me ponen nerviosa.
 
Él nació en noviembre de 1958, por lo que cuando leyó el libro tenía 25 años y 6 meses.
Yo nací en agosto de 1988. Justo en este mes de febrero tengo 25 años y 6 meses.
 
Me encanta que la genética me haya hecho tan él, es mi mayor orgullo y jamás se lo confesaré.
 
Aunque tampoco hace falta, él lo sabe.

martes, 21 de enero de 2014

Mi rumba

Llegó el gran cambio. Un cambio que verdaderamente necesitaba. Un cambio que me da vértigo y miedo pero, sin duda, en la balanza pesan más todos los aspectos positivos que me va a aportar este giro en el camino.

Sé que me lo he ganado, sé que me he esforzado y que lo he peleado.

Y aquí estoy, haciendo la maleta, no para irme de viaje sino para independizarme.

¡No me lo termino de creer por más que me lo repito!

Seguiré guardando ropa mientras escucho "contigo" de Canteca de Macao que siempre me pone de buen humor...y esta noche estoy pletórica.





Ese aire gitano, con el petilla siempre en la mano, 
tarareando alguna canción. 
Paseando por el barrio, 
dando que hablar a to el vecindario. 
Sabor a rumba de corazón. 
Sólo tengo rumba pa ti. 
Ay! Mi rumba, mi rumba es pa ti. 
No tengo dinero 
pero tampoco yo lo quiero 
mientras mi rumba 
Ay! pueda ser pa ti. 


sábado, 11 de enero de 2014

La evolución de las especies.

- ¿Tú crees que esto sería liarla?

- No sé por qué tiene que ser liarla. A mi parecer esta todo bastante claro.



Y, sin más, pasó de nuevo.


Y realmente mi respuesta fue sincera, pero no contaba con estar tan agusto ni que sacases esos libros que, sorprendentemente, lees por placer. Tampoco contaba con que después de tanta indiferencia e incluso tensión al coincidir en los últimos tiempos, la conversación contigo fuese a fluir de ese modo. Me sorprendió realmente la honestidad al darme información sobre tu vida, en cierta medida me abres la mente al hacerme consciente de lo enamorado que estás y de los proyectos que tienes en tu vida. Me gustó mucho saber que, en medio de mi desesperanza y desidia en todo lo relacionado con los proyectos de dos, aún queda gente que cree en lo que ha construido y construye con otra persona. 

Sin embargo me encantó que te preocupase tanto dejar las cosas claras conmigo, tener claro que yo no estoy confundiendo la situación y que tu no tienes ninguna responsabilidad, en caso de que así fuese porque has sido muy leal conmigo.

Finalmente la vida es pura dialéctica, todo está en constante movimiento y los cambios en estos tiempos van a cámara rápida. Pronto ya no habrá más posibilidades de que estas situaciones se repitan y eso me alegra.

No hay que sobrevalorarse a una misma demasiado, estoy muy lejos de sentir y de confundir nada con nadie pero tampoco puedo obviar ni infravalorar que me sorprende lo cómoda que me sentí ayer, lo que me engatusa tu sonrisa y cómo me percato de que se intensifica lo que te brilla la mirada cuando miras al sonreír.

Y agradezco saber que hay sensaciones que, pese a que la motivación debe ser únicamente sexual, están ahí y cuando surgen, pese a los esfuerzos de control de todo, no me queda más remedio que reconocer que contigo no es algo únicamente sexual. Tampoco es emocional, tal vez tiene un componente de conexión o empatía mental que es realmente es lo que me atrae e intimida de ti.

Y, sin más, mejor dejo de rizar el rizo que no hay que liarse.





martes, 3 de diciembre de 2013

Y en el cuarto Martini llegó Triana

...y de qué manera tuve que controlarme para no besarte cuando comenzaron a sonar los primeros acordes de Triana. Y que eternos se me hicieron esos silencios cómplices con sonrisas que dicen más que las palabras. 

Cerramos el bar y en el abrazo de despedida me mató tu, de nuevo, provocación intencionada al decir de repente: una noche de amor desesperada...

Y no he podido evitar volver a escucharla hoy antes de dormir porque me encantan tus casualidades y que cuatro horas parezcan cinco minutos. Y ya sabes, la vida es eterna en cinco minutos. 

"Niña tienes algo
que me puedes dar.
Brillan tus encantos
en tu caminar. 

Tuvimos una noche 
llena de color
un río dorado tus ojos son.

Tocamos la vida con nuestras manos
la vida cantaba esta canción:

Una noche de amor desesperada, 
una noche de amor que se alejó." 



domingo, 17 de noviembre de 2013

A quemarropa



Me exijo sólo el necesario análisis racional para no perder el control.

Cuando racionalizo demasiado me vuelvo cobarde y me entra el pánico.

Mientras no tengas miedo siempre será el momento.

Intento despilfarrar toda la energía y la alegría de la que me privé en los últimos tiempos.

Soy consciente de que esto que me pasa es una fase pero no quiero dosificarla, quiero vivirla a quemarropa.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Dialéctica

Hacía tantísimo tiempo que no me quedaba un sábado en casa, especialmente que no lo hacía por voluntad propia.

Hoy me apetecía estar así. Me cuesta tanto encontrar la tranquilidad cuando se trata de mi que tenía que aprovecharlo para dedicarme esta noche.

Estoy feliz, y no lo estoy por un motivo ni un hecho concreto como habitualmente conseguía tener esta sensación, estoy feliz por haber sido capaz de "volver a empezar", por reencontrarme con una Ana tan distinta a la que creía conocer. Estoy feliz porque he conseguido, en gran medida, soltar el lastre que me hizo llamar a este lugar Turnedo, esa melancolía y esa nostalgia enfermizas que derivaban en dependencia del pasado. 

La dependencia crea dependencia.

Realmente no sé que ha ocurrido pero no puedo parar de disfrutar lo cotidiano, los momentos rutinarios tienen otro color, las conversaciones con mi entorno tienen otro sabor y hasta la ciudad me huele distinta. Supongo que todo esta relacionado con esta sensación de libertad que hace que tenga ganas de devorar la vida.

Desde que introduje la contraseña para escribir lo que quiera que sea el rastro que voy dejando aquí, me repetí no hablar de esto, me he intentado convencer de no nombrar algo (o nada) que no tiene ningún tipo de sentido...pero de todos modos ¿qué trascendencia tiene lo que pueda soltar aquí? Aquí solo escribo pensamientos que nunca confesaré verbalmente.

Silvio me está provocando este efecto placebo del que soy consciente, y no te me has ido aún de los oídos cantando anoche "en estos días", ni se me han ido tus ojos pardos de la memoria mientras hablábamos en la barra. No tengo ningún recuerdo de las estupideces que te conté porque cuando me hablas me vuelvo pseudodisléxica, me empiezas a poner tan nerviosa que no sé donde colocar las manos (y eso me agobia profundamente). No hay explicación alguna a esta fantasía con ápices de realidad, simplemente me despiertas los sentidos, me los abres de par en par. 

Y yo qué pensaba que pasarían años hasta que unos ojos me provocaran esta espiral de sensaciones. Y entonces aparecieron los tuyos.

Todo es pura dialéctica.
Todo es constante cambio.

"Los mares se han torcido con no poco dolor hacia tus costas.
La lluvia dibuja en tu cabeza la sed de millones de árboles.
Las flores te maldicen muriendo, celosas.

En estos días no sale el sol, sino tu rostro.
Y en el silencio, sordo del tiempo, gritan tus ojos.
¡Ay!, de estos días terribles,
¡Ay!, de los indescriptible."






domingo, 29 de septiembre de 2013

Volviendo a empezar

Es tan curioso cuando eres consciente de que te has conseguido cansar a ti misma, tras esa obsesión por planificar el futuro, por controlar el presente y por analizar el pasado estaba oculta una cobardía a la vida terrible. 

Verdaderamente pensaba que era una actitud madura y me enorgullecía de ello, es fácil estar orgullosa de algo que no causa nunca ninguna consecuencia devastadora o simplemente que haga que se tambaleen y tiemblen los pilares inamovibles de tu vida. Realmente me he cansado de no temblar.

Siempre se me ha erizado la piel y me han temblado las piernas cuando conseguía acercarme a algo o a alguien que me hacía sentir y llevaba años sin vibrar por nada, nada me estimulaba, nada me ilusionaba. Simplemente me he dedicado a seguir caminando, sin querer darme cuenta de que el camino se había terminado y estaba andando sin avanzar, estaba vaciándome cada día.

Se rompe todo.

Explota.

Salta por los aires.

No tienes fuerzas de explicar nada porque no hay nada que explicar, hace tanto tiempo que no queda nada que decir.

Y de repente existen en el mundo cosas que no veía, ves en tu entorno personas que te aportan, que tienen mucho que ofrecerle al mundo y las tienes al alcance de tu mano pero no las veías. Es algo parecido al “volver a casa” cuando estás de viaje, salir de este estancamiento vital no ha sido ni la mitad de doloroso de lo que esperaba.

Me está gustando recuperar hasta mi inmadurez en las relaciones con el sexo opuesto, hasta mi capacidad imaginativa innata de sobrevalorar gestos y miradas de unos ojos que no conozco pero que han conseguido que pase toda esta tarde lluviosa de septiembre con una estúpida sonrisa sin fundamento de la que no me avergüenzo.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Lista I

Cosas que no soporto:

- Los asuntos pendientes, no tener la posibilidad de cerrar relaciones por la cobardía ajena.
- La pedantería de la gente academicamente brillante.
- El silencio incómodo.
- La política de mesa camilla dogmática y asquerosa.
- Mi cobardía social.


Cosas que debo dejar de hacer:

- Llamar imprevisto a lo que deseo.
- Desear fervientemente "estar bien" si no se sé a lo que me refiero realmente.
- Antocompadecerme constaaantemente.
- Encontrar un término medio entre la empatia y la entrega desmesurada.
- Escuchar música que me reviente por dentro.


Cosas que no sé hacer:

Acabo de darme cuentas de que son demasiadas como para que sean reales así que seguiré con esta lista en otra ocasión...

domingo, 1 de septiembre de 2013

Septiembre, el vértigo y la lluvia

Y así empezamos septiembre. Tenía unas ganas inmensas de que terminase agosto porque ha sido demasiado duro en tantos planos a la vez.

Este fin de semana estuve en un festival de cantautores. Me ha venido genial este reencuentro conmigo misma, hacía tiempo que no me sentía tan feliz sin ningún pero, absolutamente ninguno.  Y en medio de un concierto que te encanta, rodeada de gente desconocida que te hace sentir cómoda porque sientes el espacio como tuyo, disfrutando una cerveza y un cigarro como hacía tiempo que no lo hacía...entonces te das cuenta.

He ido abandonando demasiadas cosas que me hacen feliz, la rutina y las responsabilidades me han absorbido y yo lo he permitido hasta que no he podido más...y las consecuencias están siendo más duras de lo que esperaba pero hay que ser consecuente.

Ojalá el tiempo pase rápido y la lluvia de la que habla Silvia en ese precioso texto que ha publicado...me moje a mi también, me moje sobretodo por dentro.

Al final casi todo,
menos lo que me callo,
habla de ti.

Aunque para llamarte ahora, 
hayamos tenido
que vivirnos
LA VIDA APARTE.

Tengo lo que quiero menos tú,
me sobra espacio y falta tiempo.

Cansado de jugar
a que soy yo
el que habita tu salón.

Paco Cifuentes


sábado, 3 de agosto de 2013

Vértigo


(Del lat. vertīgo, -ĭnis, movimiento circular).

1. m. Med. Trastorno del sentido del equilibrio caracterizado por una sensación de movimiento rotatorio del cuerpo o de los objetos que lo rodean.

2. m. Med. Turbación del juicio, repentina y pasajera.

3. m. Apresuramiento anormal de la actividad de una persona o colectividad.

1. m. Psicol. Sensación de inseguridad y miedo a precipitarse desde una altura o a que pueda precipitarse otra persona.



Vértigo presente.
Más vértigo aún si pienso en el futuro.

Y unas ganas inmensas de romper con todo.

Ya no se sí es el verano pero no varia demasiado la situación y eso me frustra tanto.

Sigamos caminando.

viernes, 19 de julio de 2013

Parece mentira

Cada día salgo del trabajo a las 10 de la noche con la sensación de que algo ha estallado.
Me marcho al medio día viendo las noticias, entro a trabajar y me siento inmersa en esa realidad paralela, una realidad en la que no soy yo, en la que no puedo ser yo.
Aguanto un día, y otro, y otro y todos los que quedan.

Dan las 10 de la noche y el mundo sigue igual. Nada ha sucedido. Me subo en el coche y vuelvo a casa escuchando esta canción del grupo "La Raíz"  porque, de verdad, parece mentira la pasividad social que estamos mostrando y.....

"Si mi boca disparara las palabras necesarias,
para despertar a tantas almas errantes, bellas durmientes.
Un silencio tuyo es como un murmullo
lo mío es para mi y que se joda el mundo"

Buscaré toda mi vida, si la pasividad sigue dominando a la sociedad, las palabras necesarias.
Este pueblo mío al que le precede tanta historia, historias de lucha social y de inconformismo innato. ¿Qué ha pasado? ¿Cómo conseguir la reacción?

Es obligación de todos los que tenemos esperanza en que el futuro otro mundo es posible buscar esas palabras, esos actos, esa llama que nos haga ver algo de luz en esta mierda de mundo que nos ha tocado cambiar, y sin unidad y organización de "los de abajo" no vamos a conseguir nada. Y esta izquierda mía y su histórico problema de sectarismos, dogmatismos y divisiones de las divisiones internas. Reunión inútil tras reunión más inútil haciendo intentos fallidos de organizar nada.

Mientras tanto cada día es un drama para el 99% del mundo. El 1% restante sigue tensando la cuerda.

¿Cómo hacerlo?

Mi padre lleva toda su vida intentándolo, tiene más formación teórica que nadie sobre como organizar al pueblo, ha estado en dos ocasiones en la cárcel por luchar por conseguirlo y, sin embargo, sus hijos vivimos peor que él.

¿Cómo hacerlo? ¿Cómo? ¡Cómo!