miércoles, 20 de marzo de 2013

Yo pisaré las calles nuevamente...

Es extraño llegar a casa después de un duro (muy duro) día de trabajo y tener la necesidad de ponerme música...esa música que me relaja y tranquiliza como ninguna...Silvio y Milanés me han hecho recuperar la calma.

Este brutal capitalismo asesino ha hecho del mundo que vivimos inhabitable. Laboralmente somos cifras: hoy he sido el 42,85%. Me piden un 40% mínimo. Así que estoy al borde. Nos desesperamos, no nos relacionamos, no nos hablamos, no compartimos nada. Somos meros números. Soy el 42891. 

Necesitaba llegar a mi casa y sentirme yo, que el tiempo me haga experimentar sensaciones y emociones. Me mantengo en esa estrecha línea en la que entre llamada y llamada me exijo un poco de análisis de lo que pasa a mi alrededor, un poco de empatia con los compañeros que me rodean. Reconozco que es difícil sentir y precisamente esto es lo que se pretende. Sin duda somos más rentables actuando como máquinas saturadas.

Antes de acostarme me lavaré los dientes con mi madre y le diré "Buenas noches mi amó", le diré a mi padre cuatro tonterías que haya visto en la prensa, leeré un poco...para no perderme en este desasosiego.

Mi generación pisará las calles nuevamente como Milanés y en el futuro se podrá vivir. 


VIVIR.

lunes, 4 de marzo de 2013

Ya era hora.

¿Sabes por qué me cuesta tanto demostrarte qué te quiero? Porque tú quieres con tantas ganas y con tanta fuerza que no sé demostrarte lo que me importas y lo que te echo de menos.

Siento lo que me quieres en tus ojos y en tu risa... Te diriges a mi con esa dulzura innata que me paraliza, aunque nunca lo demuestre. Me pinto dura y racional y sé que no te engaño.

Te echo de menos, necesito tanto de ti que me ha parecido eterno este tiempo.

Llegó nuestra cita y pienso disfrutar de ti cada segundo. Serte sincera porque lo necesito, necesito que sepas como me siento y necesito saber de ti y de tus gestos y tus ojos.

Te quiero mucho, aunque sea la primera vez que te lo diga.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Ambición

Ahora entiendo cuando decías que te sentías sola. 

Yo te escuchaba y creía que tenía la suficiente empatia como para ponerme en tu piel y creía que con la conversación, las cervezas, los bailes, las risas, los cubatas, las noches durmiendo juntas te estaba dando fuerzas y ánimos para pasar los días. Ahora sé que me agradecerás siempre todo eso, al igual que yo lo agradezco ahora pero te seguías sintiendo sola.

No es la soledad que había sentido en ningún otro momento de mi vida, es una soledad que cala, que lo invade todo, que cambia la realidad del más ínfimo detalle de tu vida, es una soledad que se ha hecho parte de mi. 

Es una soledad que ha transformado el tiempo haciéndolo tedioso y cansado hasta cuando conversas y ríes con gente a la que quieres. 

Un tiempo que pesa tanto que hasta cuesta seguir.


lunes, 29 de octubre de 2012

Estarás en mi para siempre


De vez en cuando siento
que puedo regresar tiempo atrás
Éramos jóvenes los dos,
fue tan perfecto.

Así pasaban esos días sin final,
Todo era un juego, nuevo bajo el sol
A veces me parece
que nada tiene una razón

Días que no volverán
Que ya no puedo olvidar
El tiempo nos dejará una verdad
Estarás en mí para siempre.

Antonio Vega.


Como me haces falta.

Como te echo de menos.
Al menos llegó el otoño que hace que el paisaje sea más acorde a como vivo y como siento la realidad.
Ahora me fumaré otro cigarro en mi azotea con la turbia luz de este cielo gris mientras pienso en aquellos días que no volverán, cuando den las 6 bajaré al salón y me tomaré un café con mi madre, luego saldré a tomar algo con cualquiera y haré como que no te recuerdo, como que soy inmune a todo esto.

lunes, 15 de octubre de 2012

¿Sinceridad?






Y yo sin decir nada, con hambre de pecado
cantando de garganta
y con la posibilidad de conseguir hacerte daño.
Y tú sin decir nada, sin ganas de verano
con ansia de revancha
y con la posibilidad de que me estés envenenando.

Quique González


La sinceridad es tan subjetiva que diariamente se transforma, me da miedo serme sincera porque temo arrepentirme de las decisiones que estoy tomando.



Esta tensión enrevesada es adictiva. Tal vez la solidez en la que me sustentaba estaba carente de tensión e incertidumbre y por eso me estoy volviendo adicta al desasosiego que me ha provocado el verano...



Es complicado



Nada arregla nada, las cosas son como son. No te puedo decir que ya se te va a pasar, porque no sé si se te va a pasar. No te voy a decir lo que tenés que hacer, porque no lo sé. Nadie puede decirle a otro cómo hay que vivir. Lo que tenés que saber es que va a haber mucho dolor, mucho dolor mucho tiempo. Ya que estamos te lo digo, aunque sé que ahora no me vas a dar bolilla: hay que seguir, Joaco, hay que seguir. Todo lo que nos pasa es mucho menos importante de lo que a uno le gusta creer. No hay una sola vida…hay una sola vida, pero dentro de esa vida, uno vive muchas vidas, todas diferentes, algunas mejores, otras peores, y ninguna tiene mucho sentido. Hay que seguir, pichón.


Roma, Adolfo Aristarain.





Lo que más difícil se me esta haciendo son las noches. Siempre me he considerado nocturna, se me daba realmente bien exprimir las noches, noches de cualquier tipo, sentía que era el mejor momento del día para hacer balances, analizar experiencias o relaciones y sobre todo para sentir. Las noches me hacían sentir, me incitaban a frenar el ritmo de la rutina para agudizar los sentidos y disfrutar más que en ningún otro momento de una buena canción, un libro, una conversación, cualquier cosa era más fácil de exprimir.

Ahora son las tres de la madrugada y la madrugada me sabe diferente, me sabe agría, vacía, sé que no puedo exprimir nada positivo o reconfortante de estas noches...ni de estos días.

Me marcharé a dormir e intentaré recordar que hay que seguir.

domingo, 14 de octubre de 2012

Regreso amargo


Esta nostalgia


Este sueño que vivo,
esta nostalgia con nombre y apellido,

este huracán encerrado tambaleando mis huesos,
lamentando su paso por mi sangre...
No puedo abandonar el tiempo y sus rincones,
el valle de mis días
está lleno de sombras innombrables,
voy a la soledad como alma en pena,
desacatada de todas las razones,
heroína de batallas perdidas,
de cántaros sin agua.
Me hundo en el cuerpo,
me desangro en las venas,
me bato contra el viento,
contra la piel que untada está a la mía.
Qué haré con mi castillo de fantasmas,
las estrellas fugaces que me cercan
mientras el sol deslumbra
y no puedo mirar más que su disco
-redondo y amarillo-
la estela de su oro lamiéndome las manos,
surcándome las noches,
desviviéndome,
haciéndome desastres...
Me entregaré a los huracanes
para pasar de lejos por esa luz ardiendo.
Estoy muriéndome de frío.



Gioconda Belli





Vuelvo a Turnedo con más frío que nunca. 


Es como si todo se hubiese desmoronado. Era divertido esconder tras la aparente espontaneidad y el desenfreno esta vida invariable y sólida que me aportaba toda la seguridad que, hasta ahora, he sido.

Nunca había odiado los espejos, nunca me había sentido tan poco identificada con mi reflejo, con mis gestos o con las sensaciones que no sé si realmente experimento  o sí las imagino. Se han roto los esquemas, los planes, los proyectos...Se ha roto todo lo que había diseñado para estar expuesto a pequeñas alteraciones (por supuesto siempre bajo mi control). 


Supongo que esto será vivir. Habrá que aprender a reponerse de este vacío que ahora lo inmunda todo, a esta incertidumbre que acapara todo.

sábado, 11 de junio de 2011

Lo que me hace feliz

Se acaba de cerrar una etapa maravillosa de mi vida.

Hasta el último instante he intentado grabar en mi retina y en mi memoria cada rincón, cada sensación, cada voz, cada una de las cosas y personas que han formado parte de mi rutina en estos años.

Me costará pasar página, me costará mucho.

El futuro me da tanto vértigo...
Los años me dan miedo.

Pero tengo tantas ganas de vivir y de descubrir que me deparará el camino...


sábado, 23 de abril de 2011

No te salves

No te quedes inmóvil 
al borde del camino 
no congeles el júbilo 
no quieras con desgana 
no te salves ahora 
ni nunca 

no te salves 
no te llenes de calma 
no reserves del mundo 
sólo un rincón tranquilo
 
no dejes caer los párpados 
pesados como juicios 
no te quedes sin labios 
no te duermas sin sueño 
no te pienses sin sangre 
no te juzgues sin tiempo 

pero si 
pese a todo 
no puedes evitarlo 
y congelas el júbilo 
y quieres con desgana 
y te salvas ahora 
y te llenas de calma 
y reservas del mundo 
sólo un rincón tranquilo 

y dejas caer los párpados 
pesados como juicios 
y te secas sin labios 
y te duermes sin sueño 
y te piensas sin sangre 
y te juzgas sin tiempo 
y te quedas inmóvil 
al borde del camino 
y te salvas 
entonces 
no te quedes conmigo.



Mario Benedetti

jueves, 24 de marzo de 2011

¿Turnedo?

Supongo que será porque la letra de esta canción reúne una serie de elementos que son el sentir de mi persona y curiosamente mi lastre perenne: la melancolía, las dudas, la inestabilidad, los planteamientos imaginarios de como serían las cosas sí hubiese seguido por caminos aparentemente perjudiciales o sí hubiese sido valiente para lanzarme a descubrir otros que ya ni se vislumbran. 

Antes me angustiaba inmensamente sentir que el no superar el pasado me impediría ser feliz pero a día de hoy he aprendido a aceptarme e intentar ver el vaso medio lleno con los trenes y los caminos en los que me embarco cada día. Eso es lo verdaderamente real.


Hace pocos días comenzó la añorada primavera. 
Tardes que invitan a soñar y a perderse en la música, los libros,la poesía, los olores, el paisaje que descubres que te rodea durante todo el año y al que apenas prestaste atención, a divagar con los amigos en cualquier lugar. Tardes que se llenan de esperanzas y añoranzas.

Sin mas, me reservaré este trocito de nada para soñar y alejarme de lo real cuando lo necesite.